Pie chutando a un balón

Motivación y creatividad táctica

Motivación y creatividad táctica

¿Sabías que influir en la motivación del deportista puede afectar a su creatividad táctica?

La creatividad táctica, la toma de decisiones eficiente y con la capacidad de sorprender al oponente, ese don tan preciado en los equipos, tan valorado en el jugador que la posee… resulta que está directamente relacionada con la motivación. Esta es una buena noticia, puesto que podemos influir sobre la motivación del deportista para favorecer dicha creatividad.

Investigadores de la Universidad de Colonia (Alemania) realizaron un experimento con 30 jugadores de fútbol a los que se les inducía o bien un enfoque motivacional de promoción (o lo que es lo mismo de búsqueda del éxito), o bien un enfoque motivacional de prevención (de evitación del fracaso).

Posteriormente, los futbolistas tenían que enfrentarse a una tarea de toma de decisiones que consistía en lo siguiente: Se les presentaban unas secuencias de video, de jugadas ofensivas, que se detenían en un momento en el que existían diversas posibles soluciones. Los jugadores tenían que imaginar que eran el jugador con el balón y una vez detenido el vídeo tenían que anotar tantas soluciones como se les ocurrieran.

El resultado fue que cuando la motivación de los jugadores estaba en “modo promoción” mostraron soluciones más creativas que cuando estaba en “modo prevención”.

Nuestra motivación afecta al procesamiento de la información. El enfoque de promoción favorece un procesamiento exploratorio, más abierto al cambio y a la novedad, y más arriesgado; y todo eso estimula la producción de ideas innovadoras, genera más alternativas, y por tanto favorece la toma de decisiones más acertadas y creativas.

Por el contrario, el enfoque de prevención favorece un procesamiento más perseverante en las respuestas habituales y con más aversión al riesgo.

Pero ¿cómo generamos un enfoque de promoción?

Pues dando las instrucciones en positivo, centrándonos en lo que queremos lograr, y no tanto en lo que queremos evitar, reforzando el proceso, el esfuerzo, la actitud… y no tanto el resultado de la acción. Haciendo que el deportista no tenga miedo a equivocarse. Entendiendo que cada error contiene una información muy valiosa para mejorar.

Sólo cuando nuestros deportistas no tienen miedo a equivocarse es cuando pueden dar rienda suelta a su creatividad, cuando arriesgarán, cuando dirigirán su mirada hacia lo que desean lograr y no tanto hacia lo que pasará si fallan. Y acumular distintas experiencias de juego, con tomas de decisiones de lo más diversas, algunas exitosas y otras fallidas, genera un archivo amplio en la memoria de trabajo, al cual poder recurrir rápidamente en distintas situaciones de juego.

¿Cuál es tu enfoque? ¿Quieres saber más?

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